Adaptarse a las nuevas tecnologías es una tarea pendiente para gran parte de la población anciana, que, sin embargo, ganaría en seguridad y bienestar personal si usara teléfonos, pulseras y otros dispositivos en su día a día. Aunque el sector tecnológico peca de cierto edadismo, cada vez más productos cuentan con diseños e interfaces senior-friendly, esto es, desarrolladas específicamente para este colectivo. En el mercado de la teleasistencia destacan ejemplos como el durcal reloj opiniones, popularizado como «el reloj que salva vidas».
Aunque la tercera edad llega tarde a la transformación tecnológica, la teleasistencia está marcando un punto de inflexión. Obstáculos como las limitaciones físicas y cognitivas o la falta de conocimientos suponen una barrera de entrada casi infranqueable para los mayores de sesenta y cinco años, pero los productos y servicios adaptados al usuario senior allanan estas dificultades.
La integración de los adultos mayores en el uso de la tecnología es necesario porque más de dos millones de ellas viven solas en España. En caso de sufrir una emergencia médica, carecen de familiares y cuidadores que les asistan. Por eso, una solución factible son los relojes y pulseras capaces de detectar caídas y otros accidentes domésticos y de contactar con los servicios de emergencia en cuestión de segundos.
Las tablets, teléfonos y otros equipos pueden ser un «salvavidas» contra la soledad y el aislamiento social, considerados por la OMS como un «problema de salud pública mundial». Gracias a Skype, WhatsApp o Zoom, los miembros de la tercera edad pueden mantener el contacto con sus allegados.
Por otra parte, los últimos avances en teleasistencia han demostrado su eficacia a la hora de controlar la medicación y minimizar el riesgo de intoxicación. Frente a los pastilleros tradicionales, los electrónicos impiden que el usuario se sobremedique. Ciertas apps (Medisafe, MyTherapy, etcétera) envían recordatorios al teléfono móvil para prevenir olvidos.